Los secretos de la burbuja elegante del champán: una ruta mágica

por Pedro Martínez

Un champán, por favor. Ése sería un buen comienzo en una mesa, un vino con segunda fermentación en botella mediante el método champanoise creando esa fina y delicada burbuja que hace buena armonía con un sinfín de platos.

IMG-20160224-WA0006Champan se divide en tres grandes zonas: las montañas de Reims con la pinot noir como uva mayoritaria, la Cote de Blancs, con la cremosa chardonnay, y el Valle de Marne con la delicada pinot meunier, aunque también existen pequeñas parcelas de distintas uvas en cada departamento.

Al hablar de champán seguramente se nos van a la mente famosas marcas que inspiran lujo y cierto estatus social, pero es el pequeño vigneron el que hace grande champan, esa bodega de pequeña producción realmente auténtica, expresando todo su terruño y elegancia en boca.

IMG-20160224-WA0003En este viaje a Champán visité varias bodegas y conocimos grandes vignerons, un viaje que se quedará en el recuerdo para siempre y que algún día volveré a experimentar. La primera bodega fue Paul Bara, afincada en Bouzy (uno de los 17 gran cru de champán). Desde el año 1833 sus vinos se forman por una delicada, carnosa y fresca pinot noir.

Marget Père & Fils utiliza sistemas biodinámicos, llegando a producir sus propios abonos para controlar las plagas o cuidar al máximo el suelo. Vinos como “Element” o “Ambonnay gran cru” son el compañero perfecto para acompañar un buen libro.

IMG-20160224-WA0007Larmandier-Vernier, ubicada en Vertus, en la Cote de Blanc, presenta mayoría de vinos chardonnay y un poco de pinor noir. Vinos verticales, profundos donde el “terroirs” está bien representado. Aquí sacó Pierre Larmandier “un terre de vertus del 97”, una buena demostración.

“Georges Laval, en Cumieres, en el valle del rio Marne, es un “vigneron” que trabaja de forma biodinámica. Laval nos recibió en casa por la puerta de una cochera amarilla. Abajo se sitúan las bodegas de crianza y las barricas de los vinos de reserva. Copa a copa fue sacando algunos de los vinos antes de la segunda fermentación. Un lujo para nosotros poder experimentar esa sensación catando “Georges Laval rose” y “Georges Laval Cumières premier cru”.

El viaje duró tres días donde también visitamos bodegas Tarlant, Agrapart, Jacquesson, Laherte Fréres y Leclerc Briant.

Por supuesto en Restaurante Peyma podrás probar estos champagnes, para que también puedas experimentar esa sensación en cada trago. ¡¡Chín chín!!

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www.peymarestaurante.com