El ‘caso Kokorev’, ocho años en punto muerto, salta a la prensa internacional

Redacción Madrid Code

El eco de las revelaciones que a través de ‘Madrid Code’ vienen trascendiendo en las últimas semanas en relación al ‘caso Kokorev’ ha alcanzado a la prensa internacional. Mientras la magistrada Ana Isabel de Vega mantiene la prisión provisional sin fianza para Vladimir Kokorev, su mujer Yulia y su hijo Igor (por ejercer de supuestos testaferros de Teodoro Obiang), el digital Israel Messenger ha recogido con sorpresa la deriva del kafkiano proceso seguido contra esta familia española de origen judío.

La prensa israelí pone el acento en la figura de Ismael Gerli, el antiguo abogado de la familia cuyas presuntas acusaciones ante la justicia desencadenaron el pasado verano la detención de la familia en Panamá y su posterior extradición a España para su ingreso en prisión en las Islas Canarias.

Asimismo subraya que el citado letrado, antes de denunciar ante la Fiscalía a sus antiguos clientes, dedicó meses a extorsionarles exigiéndoles el pago de 300.000 dólares, y envió docenas de correos electrónicos a distintos miembros de la familia, siempre en tono vejatorio y de contenido -alguno de ellos- antisemita. No sólo eso, sino que procedió -según denuncia la propia familia española- a completar una operación de estafa con parte de sus propiedades y sus activos que terminó apropiándose ilegalmente.

Por último, Israel Messenger recoge la primicia de ‘Madrid Code’ con la aportación de las pruebas documentales que certifican la relación comercial de la compañía Kalunga (administrada por Vladimir Kokorev) con el Estado de Guinea Ecuatorial; certificados éstos que desmontarían la teoría inculpatoria del fiscal Luis del Río según la cual la mencionada siempre fue una sociedad fantasma sin actividad mercantil real.